El efecto rebote: ¿Cómo evitarlo?

Fuente: Pixabay

Seguro que cuando comienzas una dieta o un tipo de alimentación concreta, distinta a la que llevabas anteriormente, tienes el miedo de que tras la finalización de la misma, vayáis a volver a vuestro estado físico anterior o incluso a uno peor. Eso es lo que se conoce popularmente como “Efecto Rebote”.

¿Qué es el efecto rebote?

El efecto rebote es el enemigo de muchas dietas ya que consiste básicamente en el aumento rápido de peso y, sobre todo, de grasa, tras realizar una dieta de choque o hipocalórica. 

Este tipo de dietas son muy comunes en las personas que quieren bajar mucho peso y de manera rápida, las cuales comienzan a ingerir muy pocas calorías sin la supervisión de un profesional en nutrición. 

¿Cuándo y cómo se produce el efecto rebote?

Lo que ocurre en estos casos es que se reducen mucho la ingesta de calorías, se baja de peso rápidamente al inicio y, con el paso del tiempo, a pesar de seguir consumiendo esa baja densidad energética, se experimenta una termogénesis adaptativa, es decir, ya no se pierde peso porque el cuerpo se ha adaptado a esa situación. Es cuando el organismo entra en la llamada “tumba metabólica”.

El problema llega cuando se opta por aumentar ligeramente las calorías de esa dieta, ya que el peso se dispara produciéndose el famoso efecto rebote. 

¿Cómo evitar el efecto rebote y la tumba metabólica?

Por tanto, lo ideal para perder peso es comenzar un estilo de vida saludable. Esto incluye practicar actividad física y, no solamente cardio, sino también entrenamientos de fuerza para aumentar esa masa muscular que necesitará consumir calorías para mantenerse viva, descanso y por supuesto una alimentación que sea sostenible en el tiempo. 

Es decir, lo mejor es llevar a cabo una dieta equilibrada y adaptada a tus necesidades y objetivos concretos, siempre tomando alimentos de calidad, no productos y comiendo la suficiente cantidad de todos ellos. De esta manera, estarás dejando de margen únicamente las calorías que necesita tu cuerpo para perder peso, en lugar de reducirlas en exceso, además de ir bajando peso de forma paulatina y sin producirse un efecto rebote. 

Sin embargo, es cierto que en ocasiones se realizan este tipo de dietas restrictivas de forma puntual, en caso de tener que realizar una cirugía que implique una gran pérdida de peso, por ejemplo. 

¿Cómo realizar dietas restrictivas puntuales sin tener efecto rebote?

Para que no se produzca un efecto rebote tras estas dietas, debes realizar una dieta de transición hasta llegar a un estilo de alimentación que sea sostenible en el tiempo, en lugar de realizar un cambio de alimentación repentino. 

Ahora que ya conoces cuándo se produce y cómo evitar el efecto rebote, evita caer en las malas decisiones cuando vayas a comenzar cualquier tipo de dieta y, sobre todo, hazla siempre bajo la supervisión de un especialista en nutrición.

Estaré encantada de contestar cualquier duda o sugerencia que te pueda surgir al respecto.

¡Nos vemos en el siguiente post!

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